Para tu hogar
Consumo repartido entre el día y la noche: el diseño se juega en cuánto autoconsumes mientras hay sol.
Conocer soluciónEnergía solar en Colombia
Analizamos tu consumo real, la radiación de tu ubicación y las condiciones de la cubierta para decirte qué sistema solar tiene sentido y cuál no.
Sin promedios de catálogo.
Cada evaluación parte de tus facturas reales y del marco de autogeneración a pequeña escala que regula la CREG.

Hecho para Colombia
Un sistema solar se dimensiona con tres datos: cuánta energía consumes, en qué horas la consumes y cuánta radiación recibe tu cubierta. Con esos tres se sabe si el proyecto tiene sentido; lo demás es ingeniería de detalle.
Ver cobertura ciudad por ciudadSoluciones solares
Tres puntos de entrada a cuatro perfiles con página propia: residencial, comercial, industrial y agrícola. Cambia la curva de consumo, cambia la tarifa de referencia y cambia el incentivo que aplica.
Consumo repartido entre el día y la noche: el diseño se juega en cuánto autoconsumes mientras hay sol.
Conocer soluciónComercio, industria y bodegas con demanda diurna que coincide con la generación, facturación por energía y potencia, y cubierta que hay que evaluar antes.
Conocer soluciónBombeo, riego y predios con red débil o sin red, donde la decisión pasa por las baterías y la estacionalidad.
Conocer soluciónEl proceso
Tres fases antes
de comprometer dinero.
Cada fase deja algo revisable: el consumo caracterizado, la potencia dimensionada en kWp con sus supuestos y la ruta del trámite ante tu operador de red.
Empezar por mi facturaCómo se decide
Lo que define un sistema solar en Colombia: consumo, radiación, norma e incentivos. Con la cifra y la fuente de cada afirmación.
El punto de partida es el consumo, no el techo. De las últimas facturas salen tres cosas: cuántos kWh gastas al mes, cuánto pagas de verdad por cada kWh una vez sumados todos los conceptos, y en qué franja horaria se concentra el gasto. Ese último dato es el que más mueve el resultado, porque la energía solar solo compite mientras hay sol.
El segundo dato es la radiación. Una hora sol pico (HSP) equivale a una hora de radiación a 1.000 W/m², así que una zona con 4,5 kWh/m² al día tiene 4,5 HSP. La fórmula de partida es potencia en kWp = consumo mensual en kWh ÷ (HSP × 30 días × rendimiento del sistema, del orden de 0,8). Para 400 kWh al mes en una zona de 4,5 HSP: 400 ÷ (4,5 × 30 × 0,8) = 400 ÷ 108 ≈ 3,7 kWp. Es un orden de magnitud para conversar, no un diseño.
El tercero es el sitio: orientación e inclinación de la cubierta, sombras de tanques, muros o edificios vecinos a lo largo del día, estado de la estructura y espacio para el inversor y las protecciones. Una sombra parcial en la franja de mayor radiación puede tumbar la producción de todo un tramo de módulos, y eso no se ve en una imagen satelital.
| Región | kWh/m² al año | Equivalente diario | Qué implica al dimensionar |
|---|---|---|---|
| Guajira | 2.190 | ≈6,0 kWh/m² al día | El recurso más alto del país: el mismo consumo se cubre con menos kWp |
| Costa Atlántica | 1.825 | ≈5,0 kWh/m² al día | Barranquilla, Cartagena y Santa Marta superan el promedio regional; pesan la temperatura del módulo y la salinidad |
| Andina | 1.643 | ≈4,5 kWh/m² al día | Medellín, Cali, Bucaramanga y Pereira rondan la media y Bogotá queda por debajo; radiación difusa y sombras de ladera |
| Orinoquia | 1.643 | ≈4,5 kWh/m² al día | Predios rurales y bombeo, a menudo con red débil o sin red |
| Amazonia | 1.551 | ≈4,2 kWh/m² al día | Nubosidad alta: conviene dimensionar con el mes de menor radiación |
| Costa Pacífica | 1.278 | ≈3,5 kWh/m² al día | El recurso más bajo del país: el retorno se alarga y cada caso hay que revisarlo aparte |
Un sistema conectado a la red no guarda nada por sí solo: lo que generas y no usas en ese instante se va a la red. La Resolución CREG 030 de 2018 abrió el esquema de autogeneración a pequeña escala (AGPE) que permitió devolver esa energía como crédito en la factura, y la Resolución CREG 174 de 2021 la reemplazó manteniendo el mecanismo: medidor bidireccional y créditos de energía que se permutan contra lo que importas de la red en el mismo período.
La consecuencia práctica es la que más se pasa por alto al cotizar. La energía que exportas por encima de tu propio consumo no se paga a la tarifa a la que compras, sino a un valor de mercado horario que es menor. Por eso sobredimensionar no produce un ahorro proporcional: un sistema que autoconsume casi todo lo que genera rinde más que uno más grande que exporta la mitad.
Un autogenerador a pequeña escala es el que tiene capacidad instalada de hasta 1 MW, el límite fijado en la Resolución UPME 281 de 2015; ahí caben todos los proyectos residenciales y la mayoría de los comerciales. Registrar el sistema ante el operador de red no es un trámite opcional: sin él no hay medidor bidireccional y la energía exportada no se reconoce.
Lo que debe quedar en regla en un sistema conectado a la red:
La Ley 1715 de 2014, con las modificaciones de la Ley 2099 de 2021, reúne cuatro incentivos para proyectos con fuentes no convencionales de energía: deducir de la renta el 50% del valor de la inversión en un plazo máximo de 15 años y sin superar el 50% de la renta líquida del año, depreciación acelerada con una tasa anual de hasta 33,33%, exclusión de IVA y exención de arancel sobre los equipos importados. La UPME debe evaluar y certificar la inversión antes de que apliquen.
El matiz que conviene tener claro: son beneficios tributarios, no un subsidio ni un descuento sobre el valor de la obra. Se materializan en la declaración de renta y dependen de la situación fiscal de quien invierte, así que ninguna cotización debería restarlos del precio total como si estuvieran asegurados.
Sobre la ejecución somos explícitos: el montaje y la conexión los realiza personal eléctrico certificado y deben cumplir el RETIE, el reglamento técnico obligatorio del Ministerio de Minas y Energía, cuya versión vigente se expidió con la Resolución 40117 de 2024. Nuestro trabajo es el que va antes y en paralelo: caracterizar el consumo, dimensionar el sistema, revisar el sitio, explicar la norma, coordinar el trámite y ayudarte a comparar las propuestas que recibas con criterios equivalentes.
Para que dos propuestas sean comparables, ambas deben traer:
Antes de cotizar
No publicamos precios porque el costo depende de la potencia instalada, del tipo de cubierta y de si hay que adecuar el tablero y las protecciones. Lo que sí puedes hacer es comparar con un solo número: divide el precio total de cada propuesta entre los vatios pico ofertados y obtén el precio por Wp. Con esa cifra dos cotizaciones de distinto tamaño se vuelven comparables, y las diferencias grandes casi siempre se explican por el inversor, la estructura de montaje, el alcance del trámite ante el operador de red o si la obra incluye la certificación RETIE.
El retorno es la inversión dividida entre el ahorro anual, y ese ahorro depende de tres variables tuyas: cuánto pagas realmente por kWh una vez sumados todos los conceptos de la factura, qué parte de la generación consumes en el momento en que se produce, y cuánta radiación recibe tu cubierta. Dos proyectos con la misma potencia y el mismo precio pueden tener plazos muy distintos solo por la tarifa y el horario de consumo de cada uno. Para quien declara renta, los incentivos de la Ley 1715 de 2014 reducen la inversión neta y con ella el plazo. Desconfía de una propuesta que prometa un número exacto de años sin haber visto tus facturas.
Hay dos cosas que puedes calcular y una que nadie puede prometerte. La primera es el costo de esperar: mientras tanto sigues comprando toda tu energía al precio efectivo que hoy pagas por kWh, así que basta multiplicar el ahorro mensual estimado por los meses que pienses aplazar la decisión. La segunda es el calendario del incentivo: los beneficios de la Ley 1715 de 2014 exigen certificación previa de la UPME y esa solicitud se radica dentro de ventanas concretas del año, de modo que la fecha en que arranques condiciona en qué período tributario puedes usarlos. Lo que no se puede pronosticar es hacia dónde va el precio de los equipos, así que la decisión se toma con tu tarifa y tu consumo, no con una expectativa de mercado.
Hay un piso económico y no lo marca la radiación, sino la parte del proyecto que no escala con el tamaño: ingeniería, protecciones, adecuación del tablero, trámite ante el operador de red y documentación RETIE cuestan casi lo mismo en un sistema pequeño que en uno mediano. Por eso el costo por kWp sube cuando la potencia baja y el retorno se alarga. El segundo factor es tu tarifa, porque cada kWh que dejas de comprar vale exactamente lo que hoy pagas por él: con un precio efectivo bajo, el ahorro anual se queda corto frente a la inversión. Con consumos pequeños suele rendir más revisar qué cargas pueden moverse a las horas de sol y retomar el cálculo cuando el consumo, la tarifa o un cambio de uso lo justifiquen.
Aplican a quien declara renta, no a cualquier hogar. La deducción del 50% de la inversión y la depreciación acelerada solo tienen efecto si hay renta líquida contra la cual descontarlas, y tanto ese beneficio como la exclusión de IVA exigen que la UPME evalúe y certifique el proyecto antes. Por eso cambian la cuenta de proyectos comerciales, industriales y agrícolas, y casi no mueven la de una vivienda cuyo propietario no es declarante. Confírmalo con tu contador antes de sumarlos al ahorro esperado.
El montaje y la conexión los ejecuta personal eléctrico certificado y deben cumplir el RETIE, el reglamento técnico obligatorio del Ministerio de Minas y Energía. Las garantías se cuentan por separado: el fabricante responde por los módulos y el inversor, con un plazo de producto y otro de rendimiento que casi nunca coinciden, y quien firma la obra responde por el montaje y la instalación eléctrica. Al comparar propuestas pide por escrito quién ejecuta, con qué certificación y qué plazo cubre cada garantía.
El siguiente paso
Comparte tu consumo mensual y la ubicación del proyecto. Recibes una evaluación con la potencia estimada en kWp y los supuestos con los que se calculó.
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